miércoles, 13 de octubre de 2010

Claro que es necesario! pide ayuda

Cuando niño recuerdo levantar la mano muchas veces, entre ellas, cuando me elegía o decidía jugar, cuando me sabia alguna pregunta en el colegio o cuando quería participar en algún plan divertido. Por otro lado y menos agradable también levante la mano para hacerme responsable de alguna travesura o error que hubiese cometido.

De cualquier modo me atreví. y en todos los casos al igual que tu demostré estima, orgullo al conocimiento y valor para hacerme responsable. Entonces que paso conmigo, que paso contigo que ahora nos cuesta tanto levantar la mano para decir aquí estoy y necesito ayuda.

Como adultos sentimos que levantar la mano está mal o si no está mal no estamos convencidos de que este del todo bien, nos da pena (falta de estima), nos da miedo (falta de valor) y mucho menos queremos levantarla si sabemos que eso incluirá asumir una responsabilidad o error de nuestra parte.  Y aun peor, no nos atrevemos a levantar la mano para pedir ayuda.

Veo con mucha tristeza y atención como al saludar a alguien esta persona responde sin pensar, “gracias estoy muy bien” aun sabiendo que eso no es cierto.

No te estoy invitando a ir de casa en casa de oficina en oficina contando tus males y penas a todos, no!. Porque eso te convertiría en víctima, te estoy invitando a levantar la mano frente a la gente que te ama, que te aprecia y me refiero a tus hijos, tu esposa, tu pareja, tus padres o un buen amigo; a fin de cuentas ellos también te aman y si es así no van a juzgarte y de seguro encontraran una solución o un alivio para ti.


Te estoy invitando a levantar la mano y decir, es que me siento mal, es que me duele, es que estoy triste, es que cometí un error y lo lamento, es que no puedo más con esto. ES QUE NECESITO DE TU AYUDA.

Te estoy invitando a volver a ser niños a llamar a papa y a mama desde el baño porque nuestro tamaño no nos permitía manejar las cosas por nuestros propios medios y eso no nos avergonzó por el contrario cada día fue una enseñanza.

Te invito a levantar la mano como niño delante de tu hermano y decir me duele ayúdame a seguir, levantar la mano con una sonrisa en los labios y decir a tu pareja ayúdame porque yo te amo y no quiero perderte.

Te invito a que experimentes la feliz sensación de vaciar  tu carga, de compartirla sin malas intenciones y sientas como tus problemas no son más que situaciones con segura solución.

Por último si te encuentras solo o por lo menos eso crees levanta tu mano y pide ayuda a eso que llamas Di.s sea cual fuese el tuyo.

No es casualidad que en cada dedo de tu mano se pueda escribir una letra que al juntarlos se entienda la palabra A-Y-U-D-A. Asi que la próxima vez decir que
QUE ALGUIEN ME AYUDE, no sea más que volver a ser niños.

Di.s te bendiga y se feliz siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario